Grupo
Santa Teresa

 

    El 26 de Enero de 2019, una vez más siguiendo el ejemplo de nuestra Santa viajera, un grupo de Teresas hemos estado en Jaén junto a nuestros coordinadores, Mercedes Muelas y Jesús Manuel Díaz-Rincón, y nuestro Delegado de Familia y Vida, D. Miguel Garrigós.

    Acudíamos a la llamada de la Delegación de Familia de Jaén y de su propio Vicario de Evangelización, D. Juan Ignacio Damas, con los que coincidimos en el Encuentro de Familias en Dublín en Agosto, y en la Jornada de Vicarios de Pastoral, en Noviembre.

    El matrimonio responsable de la Delegación, Juan de Dios García e Isabel Sánchez, nos recibían junto a otros amigos en las puertas del Seminario Diocesano de Jaén, lugar donde más tarde haríamos nuestra exposición.

    El día fue precioso, con un sol resplandeciente acompañándonos a lo largo de la visita turística que hicimos guiados por nuestro anfitriones. Visitamos la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Cristo con mayor devoción de esta ciudad. Estuvimos en la Catedral de Jaén y en el Palacio de Villardompardo, donde se encuentran los Baños Árabes de Jaén, y una maravillosa terraza desde donde admiramos todo el paisaje que rodea a la ciudad.  Paseamos por sus calles y disfrutamos de las historias que nos contaron y de las mil anécdotas que surgieron...

    Comimos en la Parroquia de San Félix de Valois, donde compartimos la comida que llevamos con la de nuestros anfitriones, alrededor de dos grandes mesas redondas que nos permitieron conversar sobre nuestras experiencias.  

    A las 17:30 estábamos de vuelta en el Seminario Diocesano dispuestos a dar nuestro testimonio. Estaban invitados los sacerdotes que quisieran informarse del tema y los responsables de pastoral familiar de los arciprestazgos y parroquias, así como los responsables de movimientos o grupos matrimoniales o familiares. Teníamos una buena audiencia...

    Estuvimos dos horas contándoles y respondiendo sus preguntas. Una vez más, nos sentimos muy queridas y muy apoyadas... Nos hace mucha ilusión que nuestro testimonio sirva para ayudar a otras diócesis a poner en marcha nuevos proyectos. De esos que atienden a los que sufren, a los que se enfrentan a situaciones que no han sido buscadas, a los que necesitan de un abrazo fraternal por nuestra parte, maternal por parte de nuestra madre Iglesia... Iglesia ayudando a levantarse a los que han tropezado dando su vida un vuelco que les ha hecho cambiar totalmente los planes, la perspectiva... Iglesia acogedora y amable, que lleva la Misericordia de Dios allá donde haga falta, que no enjuicia, ni prejuzga, que sólo ama a todos sus hijos...

    Ha sido una experiencia fantástica encontrar tanta gente amable... queda pendiente que vengan ellos a visitarnos. Los esperaremos con los brazos abiertos...