Grupo
Santa Teresa

Aparcamos en el Seminario y esperamos a que llegasen todas… Llegar a San Lucas es un poco complicado a pesar de haber enviado la ubicación en Google Maps (bendito Whatsapp). Y llovía…

Salimos para San Lucas y fuimos callejeando… ya se quedó Jesús Manuel esperando a las rezagadas. Sabía ir… creía que sabía ir… ¡uf! pero, por si acaso, puse el GPS y me aseguré…J. Pasamos por callejones tan estrechos que había que cerrar el paraguas. Por el camino nos pusimos al día de anécdotas y vivencias.

Llegamos a San Lucas y allí estaba esperando D. José Antonio Martínez, al que ya conocíamos de su visita al grupo para explicarnos el funcionamiento de la Vicaría Judicial. ¡Qué bonita estaba la Iglesia de San Lucas! D. José Antonio nos hizo sentar y comenzó a hablarnos de lo que es el Rito Hispano-Mozárabe. Nos explicó el significado de la arquitectura que nos rodea, y qué diferencias hay entre ese rito y el Romano. Nos sumergimos en el contexto de la época, y creo que a todas se nos abrió la boca de par en par al entender el significado de lo que otras veces, algunas, habíamos visto y oído en numerosas ocasiones. ¡Qué diferentes son las cosas cuando entiendes el mensaje!

Después de la Misa fuimos a comer (ya sabemos que las Teresas no morimos de hambre) en el Seminario. Intentamos ser acogedoras con las nuevas incorporaciones; no es fácil aterrizar en un grupo ya formado por tanta mujer, sobre todo cuando vienes de una relación rota de la que sales hipersensible… La comida se hace amena… Aprovechamos a organizar el mundo un poquito, y organizamos también la salud de los presentes… En la sobremesa tomamos café y después tuvimos una pequeña reunión, dando la bienvenida, de manera más formal, a las recién incorporadas.

Después habíamos quedado con D. Pablo Delclaux, que nos hizo una visita guiada por la Catedral. Iniciamos ésta en la Plaza del Ayuntamiento y me parece que terminamos, otra vez, con la boca abierta… Una vez dentro D. Pablo nos fue explicando cuál es el mensaje del gótico y de todos los elementos que vemos en la Catedral.

            Me sentí como si hubiera tenido puestos unos tapones en mis oídos y de repente me los hubieran quitado. ¡Uy Dios! ¡Ahora sí me llega Tu Mensaje! Dar un sentido espiritual y cristiano a lo que hasta ahora sólo había sido arquitectura, escultura y cuestión de proporción me ha abierto los ojos…J ¡Me sentí pletórica!, y emocionada, y conmovida… y algo muy pequeño pero muy querido dentro de la Creación.

            Qué buen día con el Grupo. Qué experiencias vitales con mis hermanas postizas… qué gente más maravillosa nos acoge en la Iglesia… ¡y qué ricos los pestiños de Pepita!  ¡¡¡GRACIAS!!!

Una Teresa